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PLAN “CANJE” ofrecido por SHELL a MAGDALENA

Equipo Federal del Trabajo
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PROF. NORMA H. ROZADAS

DERRAME DE PETRÓLEO EN MAGDALENA. “PLAN CANJE”

“SR. TURISTA USTED ESTA ENTRANDO EN UNA ZONA DECLARADA DE DESASTRE AMBIENTAL Y ECOLOGICO. LEY PROVINCIAL Nº 12298 Y DECRETO MUNICIAL 40/99”, decía el cartel de entrada a Magdalena, Pcia. De Buenos Aires y que hace tiempo ya no esta.

Todas las ilusiones que pusieron en la inauguración del proyecto turístico sobre esta costa del Río de la Plata, allá por diciembre de 1998, con balnearios junto a las producciones locales de miel y quesos y nuevos emprendimientos inmobiliarios,  fueron derrumbadas tras el desastre ocurrido a menos de un mes.
El 15 de enero de 1999 el buque  de bandera liberiana “Estella Pampeana”, con carga de petróleo para la empresa Shell, choca con el “Sea Paraná” de bandera alemana, en las costas bonaerenses frente a la ciudad de Magdalena.
El agua dulce del Río de la Plata a lo largo de 12 km. por 50 de ancho se tiñó de negro con 5.400.000 litros de petróleo, amenazantes de extenderse más allá de lo ya afectado; las medidas inmediatas fueron colocar distintas barreras de contención, pero el daño ya estaba hecho.
El sector más afectado fue el corredor bioceánico ya que se pusieron en peligro todas las especies marinas. Ese corredor de biodiversidad tardará años en salir del estado de contaminación.
La mancha llegó a tan solo 8 km. de Ensenada, que abastece a La Plata, El Gran La Plata, Berisso-Ensenada. Pero la fuerte sudestada desatada en las horas siguientes agravó el problema por que las aguas del Río de La Plata subieron y rompieron las barreras de contención.
Rápidamente la empresa llevó a cabo tareas de limpieza  que no fueron suficientes, ya que solamente se limpió el 10 ó 20 % del crudo derramado. En  principio se les creyó, pero con el tiempo vieron los rastros de los daños que había dejado el derrame de combustible. Por eso comenzaron las demandas.
El Municipio de Magdalena presentó ante la Justicia Federalde La Plata la demanda contra Shell por daños ecológicos ocasionados en las costas y aguas, y el procesamiento penal del ex presidente de la empresa y su sucesor. Quedando radicada en el Juzgado Federal nº 1 de La Plata, a cargo del Dr. Manuel H. Blanco.
Por su parte Shell también demando a la empresa Sea Paraná. Y se sumaron las causas de 500 vecinos que iniciaron demanda contra Shell, por resarcimiento particular y la reparación del daño ambiental y más de 70 vecinos  también han presentado una “medida cautelar”  solicitando el embargo de la petrolera por un monto de mil millones de pesos, ante la sospecha de que la empresa podría liquidar todos sus bienes en el país.
En marzo de 1999 el Dr. Ricardo Ferrer, del Juzgado Federal nº 2 de La Plata ordena el embargo de 60 millones de pesos.
Las causas tramitan ante el Juzgado en lo Federal nº 4 dela C.A.B.A., a cargo del Dr. Miralles, Julio César. Pero la empresa Shell planteó un recurso de nulidad y competencia ante la Cámara, pretendiendo que  70 expediente de los damnificados pasen a Capital Federal ya que aquí tramita la causa penal del choque de los buques y la causa civil por abordaje.
El Juez Miralles, había ordenado que la petrolera realizara las tareas de reparación de las costas de Magdalena, ya que encontró a la Shell responsable del derrame en el Río de la Plata, condenándola a pagar 35 millones de dólares por tareas “tares de recomposición del medio ambiente”. Según el fallo, “la petrolera no realizó una correcta limpieza de las playas, abandonando una importante cantidad de petróleo en las cotas, lo que afectó así la fauna, la vegetación y el moral desarrollo del ambiente”.
La empresa Shell apela las medidas y la Corte Suprema de Justicia, en diciembre de 2007,  resuelve que el caso debe pasar a los Juzgados Federales de Capital Federal, quedando radicadas en el Juzgado Federal Civil nº 3.
Mirta Oliver, representante legal de los vecinos, dijo que en las tares de limpieza realizadas en las playas del Municipio la empresa ha “utilizado a 16 menores”, y “que las prendas utilizadas por los menores, que quedaron empetroladas, fueron entregadas a  la Justicia para que sean empleadas como prueba”. Por otro lado a quienes también se denuncia que solo a los trabajadores que estaban frente a los medios de comunicación se les brindó un uniforme de papel, el cual a pocos minutos de entrar en contacto con el petróleo se mojaban,  no protegía al individuo y se tornaban pesados para desplazarse.
Las consecuencias de un derrame de petróleo son graves. En primer lugar porque el crudo flota en la superficie e impulsa la entrada de radiación solar, por lo tanto no hay luz, por lo tanto no hay fotosíntesis en los vegetales y se altera la cadena alimentaria de los peces; consecuentemente para que se recuperen la flora y la fauna pasarán más de 10 años. Se agrava además porque el 50% del petróleo en los primeros días del derrame se evapora, pero el resto pasa a formar bolas viscosas que se depositan en el suelo. Con dinero no se repara el daño ambiental de las costas y no se repara la salud de los pobladores.
Los juncos que siempre tuvieron una altura considerable hoy solo se levantan a unos centímetros sobre el suelo,  y agonizan junto con los sauces criollos y los ceibos mutilados.  Los junqueros lo sufren día a día en la reducción de su carga, antes por día reunían entre 30 y 40 cargas, hoy hacen esa cifra en seis meses. La limpieza realizada por la Shell solo ocasionó la destrucción de más árboles.
Las napas freáticas de la zona tienen ente dos y ocho veces más hidrocarburos que lo permitido, según un estudio que los letrados de los damnificados presentaron.
SI RECORDAMOS el  art. 41 de la Constitución Nacional:establece que “todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano”.  Además, el derecho ambiental internacional, convalidado en la Argentina por la reforma constitucional de 1994, ha establecido el principio “quien contamina, paga.
La Convención de Ginebra sobre la Alta Mar, de 29 de abril de 1958, que dice en su  Artículo 24. Todo Estado está obligado a dictar disposiciones para evitar la contaminación de las aguas por los hidrocarburos vertidos de los buques, desprendidos de las tuberías submarinas o producidos por la explotación y exploración del suelo y del subsuelo submarino, teniendo en cuenta las disposiciones de los Convenios existentes en la materia. Artículo 25. 1) Todo Estado está obligado a tomar medidas para evitar la contaminación del mar debida a la inmersión de desperdicios radiactivos, teniendo en cuenta las normas y reglamentaciones que puedan dictar los Organismos internacionales competentes. 2) Todos los Estados están obligados a colaborar con los Organismos internacionales competentes en la adopción de medidas para evitar la contaminación del mar y del espacio aéreo superyacente resultante de cualesquiera actividades realizadas con sustancias radiactivas o con otros agentes nocivos.
Argentina toma recaudos y la Prefectura la Prefectura Naval Argentina creó en diciembre de 1995 la Dirección de Protección del Medio Ambiente, para responder a las necesidades del sector. Por otro lado la ley 22.190, sobre “Prevención y vigilancia de la contaminación por la actividad de los buques y artefactos navales, se suma a  que el Presidente de la NaciónArgentina decretó: Artículo 1° – Desígnase a la PREFECTURA NAVALARGENTINA como “Autoridad de..

El primer ensayo al respecto, se remonta a 1954, con el ConvenioInternacional para la Prevención de la Contaminación del Mar por Hidrocarburos (OILPOL/54). 
www.prefecturanaval.gov.ar/institucional/castellano/mision8.php – 7k -

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